INTRODUCCIÓN

El territorio mexicano tiene una extension aproximada de dos millones de km². Si se considera el mar patrimonial el área se incrementa a cinco millones. En esta extensión se encuentran las riquezas naturales del país, de donde se basa su desarrollo económico y social. Una parte importante del territorio mexicano es la región occidental, pero esta no escapa a los procesos naturales oceanográficos y meteorológicos, eventuales o periódicos, que tienen influencia en todo el mundo tales como: EL NIÑO, mareas, tsunamis, huracanes, sequías e inundaciones, tormentas severas, heladas, variaciones de los niveles de lagos como el de Chapala, de Pátzcuaro, etc., causando víctimas y pérdidas materiales cada año.

Grupos de científicos internacionales han realizado estudios esporádicos, pero interesantes sobre estos procesos, pero dichas investigaciones son insuficientes para darnos una explicación o una solución a los fenómenos que se presentan en esta región occidental. Por la incapacidad de evaluar los riesgos en tierra y mar, se requiere de un gran número de especialistas. Sin embargo, la formación de recursos humanos en las áreas de Oceanografía y Meteorología son escasas en el país.